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La democracia. (Ponce, P.R.) 1890-1948, August 22, 1891, Image 3

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i
La Democracia
tenéis que hacer sigo. Qué? Cómo! 4 Caán
Qae hable el Gobierno, j Oh ! No lo dad :
gas reservas, esas meticulosidades, ese re
Luir toda declaración, constituye el mayor
peligro oe a política ultramarina, porque
son pos'bles todo los temores, todas las da
das, todos los equívoco. El Gobierno tiene,
por e?r Gobierno, á más de su carácter de
institución jurídica, la alta representación de
un elemento uirecior oe la sociedad que pre
sida. En tal concepto suya en una gran auto
ridad, y á esta autoridad es á la qne yo recu
rro: primero. Dará dar mmbn & 1 rm;
ultramarina ; segundo, para darnos tema de
Por lo demás, me despido advirtiéndoos
qne estáis acianto tie la crisis política, eco
níra cí v social de Cuba v Pnp.rtft.PSnr w
me cumple desarrollar esta tesis, pero sí
1 - Jl . . -
decir que para espejar la situación necesi
táis verla en su totalidad, y que para salir
vencedores?,, ueoeia anrraar una política en
cetas dos ideas : primera, en el mayor ensan
che de la vida local que lleve á las Antillas
lá garantía ae ia competencia y la cor.ciencia
de la responsabilidad ; segunda, en la iden
tidad de derechos, la plenitud déla cindada-
nía, a ngniucacion del español en las Anti
llas. Recordad qae éste ha sido una de las notas
características de loa grandes pueblos; en los
tiempos antiguos, Boma: en los tiempos mo
dernos, Inglaterra. Notad que la mayor afir
mación que pueda hacerse del interés que á
todos nos es común, ea que los derechos que
piden los cubanos y puertorriqueños no loa
reclaman como los pedían loa americanos del
Norte en 1774, Á titulo de hombres, sino á
título de españoles. No cabe afirmación más
robusta de la unidad de la patria. Y temed
ln enorme responsabilidad de echar sobre la
Metrópoli la atención de todas las necesida
des v 1 deber de todos loa sacrificios, cimen
tando so política en el recelo y la descon
fianza. Por eso concluyó diciéodoos : enal
teced á Epa8a enalteciendo á sus hijos, para
qne donde quiera que se encuentren se hallen
con la plenitud de sus derechos, la concien
cia de su responsabilidad y l orgullo de su
representación. He dicho.
IíITERATUíÍA.
1
LA BUHARDILLA FELIZ
Jijan i to Le i va, que estaba leyendo en
la Puerta del Sol loa carteles de espec
táculos de una anunciadora, sintió un
leve golpe en el hombro derecho ; vol
vió la cabeza y dijo, adoptando cierto
aire dignidad.
jAhl Era usted, señora?
Yo soy, Juanito, respondióle una
agradabilísima voz yo misma. No me
mires con esos ojos de juez de guardia.
Soy yo, Angelina, que te he visto desde
aquella acera, y he dicho : ahí está Jua
nita j voy á saludarle, y lo demás, y te
ho pegado con la sombrilla en el hom
bro, estarnos?
Me extraña mucho, señora
Mira, mira, no me llamea señora, ni
me trates de usted, ni quieras echártela
de persona conmigo. Acuérdate de la
buhardilla de la calle de Pizarro. Un
traje de lana para mi durante todo el
invierno, tu cariño y mucha felicidad,
e?o sí, pero siete meses de felicidad, con
goteras por todos sitio, y un traje de
r-Tvcj 7 ios siete mees. Tú me venr
:cra, como si lo viese, con que si
fió y otras co?as or el estilo ;
; 1:l3 el favor de no hablarme del
;dej ea muy buena persona, so ha
, "amos buenos consejos, y lueeo.
u V ",uca enoraj Juanito, digo,
iauai.ero, que usted lo pase bien. Te
marchas ; yo puede que salga al balcón,
l'cru uosoiutamente nada más, y...
que 60 marcha el tranvía!
Conque, qué te parece mi caía?
Muchos bibehts, muchos muebles", mucho
barrullo,. no ea verdad! Me dan unas
ganas de romper todo esto
ii.n la calle de Pijsarro no teníamos
más quo aquella camilla coia. iTe acuer-
as de la camilla? Habías sido capaz
de venderla! ea lo que yo digo: los hom
bres no tenéis corazón! Ven por aquí ;
espera, voy á quitar este retrato; sí, no
te lo oculto, es el del conde. Cincuen
ta y cuatro años y grande de España,
insoportable! Pasa ahora. Mira, esos
dos armarios están llenos de ropa. Es
pera. Traje de mañana, encaies y más
encajeéj dos mil reales ehes Madrazo; no,
no lo poogas con tanto respeto encima
de la silla; tíralo al suelo, al suelo! j,No
oyes? Al suelo! Gracias á Dios! Traje
de paseo, color heliotropo. Ai suelo!
Te digo que al suelo! Reunión, traje de
reunión; magnífica tela, encajes de pri
mera! Al suelo! Pero, nombre, si te es
toy diciendo que al suelo. tAh, otro
m a.
traje de mañana! Ah, otro de paseo!
Ab, otro!.... Todos al suelo! Verdad
que están muy bien? jMagnífica alfom-
bra! Tres mil duros, chiquillo! Pero es
pera un instante, que ahora entran las
alhajas. Ves dos chatonesl Tíralos;
e digo qne los tires! Ahora un collar.
Al suelo el collar! Qué bien ha caído
sobre los encajes! Ese traje es de Vega;
un- primor; pero los hombres no enten
déis nada de eso.
"Todavía hay más alhajas. Si te digo
i 1
que el conde es muy Dueña persona, so
bre todo cuando se va tuera! Ves! Ya
está todo, todo lleno de trajes y de alna-
as. Ahora, espera un instante; te voy
á dar una sorpresa, la gran sorpresa. No,
no mires adonde voy, vuelvo al momen
to, espérame como un chico obedien
te. Juanito! Qué no vengas por aquí !
Allá voy, Juanito! Juanito co te de
sesperes.
"Mírame, aquí estoy; es el traje de
ana de la buhardilla. 'Verdad que me
está muy bien Veíi como piso todas esas
preciosidades de Ma.drezo y de Vega? Mis
pies caminan eoorq p""-" ; -i--.-
o... aí.ív,cíj, rasos y
bri-
uame.. ouy iu "geina de'la calle d
Pizarro. Dep -f -.rra tan car5f
le
No te aouerd
" t Ale
1 va de la señora Anto-
j.a mirarme tan seno.
nía, ni del
ni de su mu
üfiil del cuarto númera 7,
r t - UU
es corsetera?.
o, 'ito Leiva dijo por fin:
Ol, ifr.íll;rm fnHn lo ftlvido. todo
te lo perdt"6w": : rrr. r ::va
I ir.y-v. tii f 1. r. i r. í A ti ni o f r í I a
to-
res-
Mira, f , ... .... t
A si. nnfift; ri
camilla coif
ro si pudieras enviarme la
José do Iluurc.
ti
ÍHREYEKENOIAS
El, tan bravo y caballero,
con tan altos ideales,
dar guardia á Jos concejales,
y sufrir como un macero
discursos municipales!
El en la lucha terrible
y magnánimo después ;
el denodado Marqués,
el que, á mandar La Invencible
acaba con el Inglés.
Cómo el que al peligro alerta
jamás huyó una ocasión
. de mostrar su corazón,
vive con la faz cubierta
por la tela de un jergón?
Quién al verle no cree oirle
protesta, porque le irrita
que la hilaridad excita
y que alquien llega á decirle:
Te conozco, mascarita?
Por querer honrarte más,
como tú tal vez, sabrás,
te reservaron así;
pero en... Octubre verás
como se acuerda de tí.
Y Madrid, después de todo,
es la córte de Castilla.
Por esta razón sencilla -te
buscaron acomodo
en la plaza de la villa.
Verás, según, los consejos
de los genios que los dán,
que pronto colocarán
frente á Marina á Poctejos.
Quevedo hacia Tetuán.
De este juicio nadie escapa,
y consuélate con eso:
Cervantes en el Congreso
y Mendizábal de capa,
toreando en el Progreso.
Del del Duero, que esté en gloria
de la Castellana cuida
la estatua ecuestre erigida ;
y el duque de la Victoria
viene de ver la corrida.
Así algún aficionado
á la fiesta y al torero,
entre orgulloso y ligero
dice : ! Ya le han levantado
una estatua al Espartero I
Eduardo de Palacio.
ALAECON EN LA GUERRA DE AFRICA
iisínjites de la memorable
. . marroaui. el
campana contra ei imperio mu,i
padre del insigne novelista, haciendo un
verdadero sacrificio,
redimió del servi-
ció militar á su hijo Pedro Antonio, con
objeto de no interrumpir su carrera li
teraria; pero al estallar la guerra, el re
dimido no vaciló, sentando plaza como
soldado voluntario en la primera com
pañía del batallón cazadores de Ciudad
Rodrigo, núm. 9.
El nuevo soldado, amigo cariñoso del
general Ros de Olano, comandante del
cuerpo de ejército al que pertenecía su
batallón, considerado en debidaforma por
Turón y Cervino, jefes respectivos de bu
división y brigada, 00 formaba en filas;
vestía levita abrochada con una carrera
de botones, pantalón encarnado y leo
poldina; era plaza montada y podía en-
trabajaba mientras el ejército, fuera de
las fuerzas destinadas al servicio de trin
chera dormía con sueño reparador.
Bien ganada estuvo la cruz de San
Fernando que le otorgó el general en je
fe el 31 de Enero de 1860. Aquel día,
cuando Alarcón vió descender á las huea
tes enemigas desde su campo de Tetuán
al nuestro de la Aduana, cargó primero
con los escuadrones de coraceros, unióse
uego ñ la artillería puesta al galope pa
ra emplazar sus piezas, se incorporó mo
mentos después á la brigada Cervino,
que también acudía á la carrera con ob
jeto de rechazar la acometida, formó
parte de uno de los cuadros escalonados
de esta brigada, y, en último término,
tampoco abandonó su batallón en la fa
mosa carga de los cazadores de Ciudad
Rodrigo y Baza.
Una vez tomada la ciudad santa, se
dedicó con mayor libertad, pero sin
abandonar sus hábitos militares, á tareas
literarias, fundando el periódico titulado
jí Leo de letuan: entablando relaciones
con alugnos mores ilustrados y estudian
do profundamente las costumbres del
pueblo marroquí.
bm embargo, como la costumbre de
los triunfos repetidos trastornó entonces
muchas imaginaciones aquende el Estre
cho, eligiendo algunos hasta la conquista
del mulsumán imperio, tal cual si no exis
tieran obstáculos de ningún género, en
idéntica forma que si se tratase da una
marcha ordinaria, Alarcón y la mayor
parte de los corresponsales de periódicos
en el ejército de Africa resolvieron volver
á España para encauzar la opinión, con
signando de modo categórico que aque
llos soldados victoriosos dormían siempre
vestidos y en el suelo, hacían un penoso
servicio de noche, venían batiéndose du
rante cinco meses consecutivos, sin pan
á veces, habrientos otras, en lucha asi
mismo con los elementos y las enferme
dades, por cuyo motivo, exigirles nuevos
esfuerzos era sacrificarlos en lugar de
premiarlos.
Esa misión traían á la madre patria
los corresponsales; mas á las pocas horas
de su partida se empeñó la última bata
lla en los campos de Wad Ras, y otros
2,000 hombres sellaron con su sangre
el cumplimiento de sacrosantos deberes.
Gloriosa fué la jornada para el bata
llón del malogrado publicista, aun cuan
do en ella sufriese Ciudad Rodrigo pérdi
das enormes, pero la muerte de amigos y
)iñero8 de armas la recordó siempre
v con veruaaera pena ret?s.
. v : m ri v ri r f ín 111
Alarman rnvrr ríir$nttr nriHlft V TTnerP""
so era, por decirlo así, digno comp
mentó de la energía de su alma y de su
valor en los combates.
Sunt lacrymce rerum
(De El Liberal)
ESPEREMOS
El señor don Enrique Fernández Blan
co, primer jefe de orden público, ha
permanecido en e?ta ciudad durante al
gunos días, desempeñando una comisión
del Gobierno General, relacionada con
asuntos de palpitante interés.
Debemos confiar
en- la rectitud
del
sus
nue inspira
--vencía
Por primera xet y acaso la única, vamos á
oír en el teatro La Feria la renombrada par
titura de Meyerbeer, La Africana, puesta en
escena y exornada con las espléndidas deco
raciones, el iico vestuario y todo el aparato I
con que la recomendable empresa del señor i
Antón presenta todas las obras.
Si esta not he 110 fe llena el coliseo habrá ,
qae pensar qr en Ponce ee ha perdido el
gasto y el entusiasmo por la música sublime.
1.1 jueves, á causa del mal tiempo, do po
do darse la fanción teatral anunciada para
aquella noche, y segan ee nos dice, el mar
tes tendrá efecto la misma obra suspendida.
ó sea Un bailo in moscltcra, á beneficio de la
agraciada soprano señorita Nicelli, en la que
sabemos lace brillantemente sos facultades.
El señor Administrador de esta Aduana.
don Angel Mocares, se encuentra restable
cido del ataque al corazón que sofriera en la
madrugada del lunes.
JNos complaca dar esa errata noticia de la
salud de tan estimable caballero.
Se encuentra en Ponce el distinguido fotó
grato, don t. uastro, amigo nuestro muy
estimable, cuyos trabajos conquistarán de
seguro la protección del público inteligente.
Abre hoy su galería en la calle del sol nú
mero 3. Sus retratos, que se distinguen por
el exacto parecido y por la limpieza de las
tintas, no han menester nuestros elogios.
Los que le viaiteo saldrán convencidos de
que el señor Castro sabe v emplear con tino
los procedimientos contemporáneos y de que
es competentísimo en su profesión.
En esta plana aparece el anuncio de su es
tablecimiento, que recomendamos vivamen
te, deseándole todo género de prosperidades.
En estos dias faé robada en Jaana-Diaz
la tienda de nuestro buen amigo y cum
plido ageute don José Ortiz Rivera.
Los rateros han sido habidos y declararon
el escondite en donde habían depositado el
cuerpo del delito consistente en metálico y
varias mercaderías.
La suma votada por el Ayuntamiento de
la Capital para libros de sos escuelas ascien
de á $600
El ilustrado catedrático de la Universidad
de la Habana, nuestro distinguido amigo don
Carlos de 'a Torre ha dado una conferencia
en el Ateneo da San Juan. ;uon cuanto
goeto oiriamosle otra en nuestro anémico
Gabinete de Lectural
Quién cura con tanto aquelf
El.
Quién al reuma ba avasallado?
Alcoholado.
Qatién exclama very vcellt
Gatell.
Pues si tanto cura él,
Y si al reuma ha avasallado,
Es el mejor patentado
El Alcoholado Gatell.
CORISEO DE EA DEMOCRACIA
AlBONITO
Sr. D. Antonio Castañeda.
f recib'? de nsted por valor de $ 7,50
se nos devuelven, po?inrgdos.yY en su
consecuencia nos vemos precwf -
penderle desde hoy el envío del peftWÜ?0
CAMUY
De este pueblo se nos devuelven, por no haber
sido pagados, loa recibos siguientes :
2 de don Joé de JeBÚs ,
9 de don Julián Tirado .
, 5.00
$ 10,00
El ex-agente don Pedro Alvarez queda cubierto
con esta aJministración, xnae desde iuego retiramos
el f srrúuicJ i dichos señores.
CAROLINA
Señor don Felipe Alberty :
En nombre de usted se nos devuelve una colec
ción de recibos no pftgados, procedentes del princi
pio de este año, coi la renuncia que hace usted de
la Acencia. Está bien ; veremos la manera de en-
o ca ios fleuores susemore que esian eu
"V'riódi-Sdi-'
V.
- f
RECORDES
AFORISMOS
(De Pablo liourget)
El hombre se venga con laa mnjeres cari
ñosas de no haber sido amado por isa bribo
ñas, y caliñea A esto de haberse vuelto muy
fuerte. "
Aprender á conocer á las laojerei es apren
der á conocer de antemano el detalle del
mal que os han de hacer, sn ningún medio
de preservaros do Ho. Esta ciencia consista
en aumentar la miseria del amor por la pre
visión lucida de esta amor.
El peor de los dolores qne puede sufrir un
corazón apasionado ea el de no bastar par
hacer felis at que ama.
Se hace traición á un corasón que ama
verdaderamente, pero no se le engaña nunca.
En Paris, he aquf las probabilidades que
una mujer de corazón tiene para ser felis si
ama á alguno: de cien hombres enamorados
y tomados á la casualidad, veíate la explo
tarán, veinte la corromperán, treinta no 1a
conocerán. Qaedan, pues, d;et amantes dig
nos de tal nombre i pero de estos diez, nueve
han vivido mucho ya, están gastados, y el
Testante ama casi siempre en otra parte.
Se hallan muchas mujeres que nunca qui- '
tarfan á una amiga ni su amante ni su mari
do. Esta es una honra profesional; pero
pocas se encuentran que sobrelleven sin dis
gusto el amor exclusivo, absoluto de un
hombre para su amiga: ninguna hay quo
tolere semejante sentimiento.
Lo que menos perdonan ciertos hombres á
los mujeres es que éstas se consuelen de ha
ber sido engañadas por ellos
Una amada considera casi siempre al ami
go íntimo del que ama como sa peor enemi
go a no ser que encuentre en el un nuevo
amante.
Amarse coo un mismo amor, ea para do
amantes la primera dioha j la segunda con
siete en dejar de amarse á un mismo tiempo.
El amor todo está roto dei-de el dia en que
unno de los dos amantes ha pensado en la
posibilidad de la mptur. Decirse cualquie
ra de ellos á sí mismo: "Cuando deje xp da
amar. . . .", es haberlo hecho 'y?,-
Querer curarse dentía mu 3er nue na ador
todavía cuando se 14 deja, es lo mismo quK
querer apagar la se.l Bin beber.
Para un loccí'la peor de las desgracias es no
estarlo delTodo, y para un amante, el jurgar
su amor.
IVEGItO Y'UXAIVCO
No comprendo que te asombros
porque al casarse los Beies,
de negro vistea los hombrea
y de blanco las mujeres.
Me confiesas con candar,
que jamás han comprendido 1
por qué usan un color
tan opuesto en el vestido.
4 Descon ocesvoor yittvi
que es inneiable verdad
que él marcha h la esolavitud
y ella va á la libertad f
l Que uno al perder lo más caro
y otro al cobrar al bodrio,
todo en ella ba de aer cíaro
y en aquél todo sombrío; T
4 Y qoe es ley establecida
por contraste de la suerte,
que es la libertad la vida
y la esclavitud la muerte T
Pues viendo lo que h de ser
de su porvenir el fiuto,
viste alegre la mujer
y 1 hombie viste de Into.
M. ü. Fictord
4
FANCI17I,LA
(Traduce
, 1
" !
X'.
A i- -. .
' t
' 1 ;
. 1 . f
i
I- . -
. -
'y í
... .

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