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La democracia. (Ponce, P.R.) 1890-1948, July 24, 1893, Image 2

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I
4
LA DEMOCRACIA
La Democracia
DIRECTOR: LUIS MUROZ RIVERA
Potice, Juho '24 d? lbü.i
cuyo uso so extiende por toJa Cata
luña, aunque Martínez Campos se
atuse el mostacho.
Rri Salamanca es llevado en triun
fo Salmerón : después do preguntar
en un discurso que allí pronuncio :
í(l TTa llegado el caso de que sí no
so nos entrega el poder apelemos
,r -, ., V r o i ko'. "la fuerza-?M
Madrid, Julio S do j Le contestaron " que si loque se
empujaba no se rain, seria derribado el
estorbo."
Esto es para poner la carne de ga
llina á quien vo sé.
-Nada más, le parece á usted
poco
IWHTA PASADA l'ilil Af.r
Querido Director:
Leo on un periódico :
"El sacristán de la iglesia de la
Compañía, en Santander,
encontró
! .1 ,-.1 olfor Act
un niño recién naciuo t-u ci
San Ignacio.
Los iesuitas se apresuraron a roco-; iuci.u m- ww
nomiü ut. 1 ". - .i - -1' -
Ayer llegó la pareja de infantes y
sólo fué recibida en la estación por
su familia, la reina v la infanta Isa
bel, no yendo ningún ministro ni j
personaje, pues como le di,e en mi
anterior, no son aquí nás que dos
particulares, simpática ella y antipá
tico él.
Hoy han almorzado en palacio y
I el 10 salen para París.
j Vh ! como presumía, se sabe que
I no Lan hablado "una sola palabra de
En Valencia ha sido arrestado ol I su visita a i'uerto-Iuco y que no se
han acordado de ninguno ue ios ca-
erle v bautizarle con
Ijmíicito.
.d
ta y que no es fácil volvamos á te
ner en mucho tiempo, de oirá una
hábil Estudiantina que en todos los
países que visite alcanzará favorable
acogida.
Todo el que sea aficionado á la
música debo asistir al último con
cierto que ha de tener lugar mañana.
Ya que el señor Oros es tan com
placiente con el público, le haremos
observar, que éste oiría con gusto La
Jlarsellesa, ue ejecutada por los
distinguidos concertantes, resultaría
sublime. Y como suponemos que
tan hábiles profesores no desconoce
rán el popular himuo francés, espera
mos de la traían te ría del señor Oros
CT:
I rma cu 1m hniíii'in do írííiíiíinn nmnrvln-
balleros que ahí Ies rendían liomena-cor.; á as mnclias personas que se
je . republicano. j nf)S )ian aC0rcaao con ese objeto.
En algunos pueblos de la provin-
Zambombita! ! m . :a de Murcia, se ha alterado el or-
Si yo fuera casado y tuviera á mi fín y 0 gobernador se ha visto pre
muier con un chico en puertas y ade císado á pedir auxilio, enviándosele
lantada, es decir, Jo siuicientememu una compañía de soldados de intan-j
adelantada para el caso, v por casua- orfa: Se dominaron los motines á ;
lidad un dia al sentarme á comer me cambk de 200 heridos, ?Á) de ellos i
encontrase debajo de la mesa á una grav0s. i
r-l-.iouitina recien nacida lo primero ?n Melilhi los moros dan la paliza j
i.ao' se me ocurriría sería limpiarla. ; ni'imero 44 : unos cuantos soldados j
Y luego bautizarla. j españoles que paseaban tranquila-
No encontrando otro nombre mas ; mene recibicron de improviso una
adecuado lo pondría Mesalin'da. descarga y de ella resultaron heridos j publica n quo do pretexto sirva al j
Pero lo liana sin el apresuramiento m0rtalmente un cabo de marina, el ( .Ufo nqrL Henar unas cuartillas. !
que se habrían figurado otra cosa
Se va el correo,
fiasta después.
Su afl'mo. amigo
RíCAlLÍX) VON'Z.
CRONICA
Ningún suceso notable ha ocurri
do digno de preocupar la atención
M.VRIAXO Abril.
A DIESTRO Y SINIESTRO
ción, los hombres de clase más hu
milde y de recursos más mezquinos
viven en casa cerrada; calzan unos
suecos ó unas alpargatas ; visten un
traje que les proteje y les resguarda
y comen un plato rico en jugos nu
tritivos. Aquí el jíbaro vive muere, que es
más exacto y más gráfico en un
rancho de pajas en que la lluvia pe
netra por cien agujeros; va descalzo;
viste de coleta v come un trozo do
bacalao y unos pocos mafafos sin sus
tancia. No puede hacer más.
Y es un milagro que haga tanto
con cinco centavos al dia !
Eso es lo que necesita exponerse
en plena luz.
Eso es lo que no nos deja ser alti
vos y viriles.
Eso es lo que determina una deca
dencia tan grave y una postración
tan profunda.
X HIU i JliVi ut oin ni.v... .......... - j n1(,i lu 1 II LO lili UtAWU Mi.- iiiiiti. i ii tv , jfca pQ.l
que han demostrado los padres jesui-1 intérprete y dos marineros, á quie-j Xave"am(
tas. . , j nes fueron administrados los santos i , UQ Dü tiene
Para esas cosas es preciso muena sacramentos cuando, después de reco- j esperanza, p
calma. , gidos, se les condujo al fuerte. ! que solo líe1
l'or supuesto que ninguno oe eno- ;
se apresuró á averiguar quien. era el j
padre y quien la madre de la cria-!
tura. ,
Bien podía el sae-ristán sa.-arnos lo '
dudas.
egamos en un mar tranquilo
no más puerto que el de la
puerto lejano y dudoso al
.i n i i '
i que solo llega el que liega : uespues
ido haber luchado con recias tempes-
i a esto es raitar a Ja reunión.
í ero ei .i o bienio esta, resignado. : foJeM
L'! iiie dicen los nwníos. y esto no ; vida sin impresiones e la I tarias y elementales, no tiene el país!
en n n sec.roí o ou ís El Laparcal o ha ; mfirif A0 oívitu : v anuí cada r.Jn mm v-nniu-v
La ley de presupuestos concede
cuarenta mil duros á la exposición
puerto-riqueña.
Ya está en fondos.
Ya es posible la propaganda del j
pensamiento.
Ya no hay quo temer un fracaso.
1 jos iniciadores tienen edificios gra
tis y ayuda cuantiosa.
Solo falta entusiasmo.
Y eso ni se fabrica ni se compra.
Gracias á la torpeza do los poderes
metropolíticos que no saben ni quie
ren desarrollar la industria ni ai'm
i en sus manifestaciones más rudimen
Eso detiene al progreso,
entorpeciendo su aceiém
redentora; pero eso
no estará en la exposición.
LITERATURA
TRAS DE CUERNOS... PALOS
nubl
cao
n
i el ras do molde.
Eraacear-íi .ser ralienles y p(';'ja
miñóles .er aalUnas
pe,o
hace caso de lo que digan lo?
! individuo parece que lleva, por alma! (in unos bastones do Cabo-Rojo y;
oefur ; j un parche do tambor, que siempre j ait;is pastas de Ponec y unos choco-
Vi uta eí mismo sonido. lates de San .Juan no se hacen expo- Urt
moros
. . . , ., , , , , i habéis estorzado vne
,areeo que i . n ;Ind ' u ,us fho le i tos, cuando creéis habe
-ónito v ! Jf lloc ie "el ' S auraro1l1 kYreu' 1 aquella alma vuestros
" deros nuelgnistas, y guardias de or- , ,ofvn, ;An(xa -to
Do los llamados representantes uo
Puerto-Rico nada puedo decirle to
davía.
La maor parto le ellos pí
vienen aquí de riguroso inc
.- ti r lo" 1117 -m .í' ! ' I,
" V; i. ti- i den pumico, a tiro umpio. resuna- (KVmi--. nrn. sonrisa sarcática v
V nn ostnmos sin emifiií. antis- ,l -. i i .Vo i ! se non .a. una sonnsa .sjviuwiitu, j
(-ocu" ' ! ron iierutoB ie graveuaa o oan-en- bur como s or? quisiera decir :
TIeHc.M ;deros y U gambas. Todo eso es mu v bello, pero á mí
léíí P i i - en ' Jínbo su asalto v todo. ! , , " , , ,
. U L1 As ! ! traduciría un loile- rat; Qc lorribar la pU(M. j " o!o n.e aleotnn el calov y el in,,
tmista de estos. ! ta de la 'asa donde estaban parape-1 El calor solre todo, que en estos
rernanuez i.aza ni siquiei.i lv , in, lmfJ,nít.as v arroíaron tal í días nos asfixia. Ai naso r.ue la Eu
he visto el peo.
Señor Director !
Muy señor mío.
Usted no tendrá el gusto de co
nocerme. Efectivamente
Yo soy don liibiano Mamalón . . .
De Gorra
El mismo que viste y calza.
I Suscríptor del pueblo de Gmt-
J.Iablais con una persona de poli- liciones
i tica, de arte, de poesía; y cuando más ; y p0r muC.lo (pie pongan en pren
i habéis esforzado vuestros arrumen- i sa c,, ü.nín us exoosicinistas, no
. -i . i -
er comunicado a (,fvr;1,.;m nn d' estune
entusiasmos y
vuestras ideas, veis que en sus labios j
iS secos .
c
i, señor.
Celebro verle.
Y le trae
por
aquí
ti '
días nos asnxia. .VI paso que
, ! cantidad de ladrillos y pedriscos álos I ropa vá enfriándose, según opiuión de
.tSaüaS : - tin-inv.n íicfíc nnn 1a- lf coViír A móriA tf enlti.l)t(l Cílda
montados en oí 20 vo que levanta- . . rn,.,rntl , i.r 4,nrwl. v T0C. v 1Y1,,.
1 ' 1 - 1
, ofroR si os vi nociH-s na
Y saldrán de sus apuros
en tan solemne ocasión
poniendo en es-posición
un uasto de cien mil duros.
Al pueblo no queda humor de con
currir á ninguna paite.
Con los aranceles, que le dividen
por la mitad : con los consumos, que
ron8 en la m nnvw n '"' bieron entonces unos cuantos bala- j Aquí vivimos con el abanico en la Uj euarenticinco por ciento que le
encima de los caballitos de salo. ZOs ; el sitio se mantuvo dirigido por mano como si fuéramos japoneses, matan de hambre, pronto no saldrá
J ara esto bien podían haoerse que-el (-íoWnailor a qne pegaron un ! v aburridos como cualquier musal- Jo sus l)0h,os porquo allí lo sumen la
dado comiendo mamey algunos qvie laílriUazo 011 lin hombro que le hizo i mán sin hatehi. anemia incurable v la desnudez ver
tían venino iei or,n w.,ao, j sotar lln tf,rn0 (e primera fuerza.; Gracias á la EsUidiattihin Piynate
"Icfn , . ! Y dió en el suelo con la humanidad i , que nos ha proporcionado algunas
i im..i .uvr uuu-Mju. .-.o vww , , i Alberto. i horas
i 1 FVf . VOtV'O Oil-XW-J --'ll-jl v
agrado que las ugosa y arom
de mi tierra.
ido don Alberto. i horas de yoiaz, el tédio nos lia con-
í' ; El alcalde, señor Angulo, que por j cedido una tregua.
' lP'ls ! cierto no es ni siquiera pariente do Anoche dn' ésta su
tercer con-
. a . . I (II ULl" Util UV-il'Hl .O liVlIllWI-t-J wi'v.
Pero amigo mío Ja Jorra con er ntR(lo su dimisión. Cuando llegué al teatro se había
tan sosa es mas codiciaría que núes- -A . , . nrn í; fiA f!Aafl. liri mr.lido 1, r.iitnd del nromma. do-
I toro bravo lleó hasta la Puerta del ro axin resonaban en La Verla los
tras sabronas junas, mantors ;itf(
naba tía.
Sol, y allí cogió y volteó á siete per- i aplausos con que fué acogida la tan
j sonas enire ellas á un sereno. da de walses de Vvraíttenfeld. que in-
Esto está hecho una balsa de aceite, j .En ia plaza de hanto Domingo i no ! terpreta magistraimente la iLsuauan-
j tina.
e noticias de i 1 ero donde demostraron los ins
trumentistas ser unos grandes profe-
Hablando de esto con un ministe- sores, fué en la ejecución de la gran
rial me contestó: sinfonía de (uillcrmo 'leu.
r-íSio esta iiecno una. oaisa ue ae-eiuí. j i"--Pi
gobierno ha tenido qno aplazar .7rít''.
indefinidamente v ñor Real Decreto! Qué tal el ramillete de
Pues, usté ha de perdonar....
Oiu' no haya solventado an-
tes los trimestres ?. . . .
No señor, no. Yo no feno pen
diente más que uno.
Y el que cursa 1
Como no vence hasta el dia úl
timo. Y estamos á veintisiete. ; Va !
Pero es que las suscripciones se lian
de pagar por adelantado.
Sí, ya sé que ustedes dicen eso,
pero yo me he jurado no pagar los
periódicos, sino.
Cuando le dé la gana ... . ver
dad 1 Quien pudiera encontrar ope-
T i r f
osa ; limos y pucx senos oe iranqueo a
( Uncuenta centavo3 ganan los bra- P!Jan co-, .
el traslado do los C1apitans genera
les, por miedo, después de tanta ba
ladronada. En Sevilla anduvieron á tiros ha
ce tres días.
En la Corana han convertido la
capital en una merienda de negros :
allí no se acata autoridad ninguna.
Los catalanes claman por no ser
españoles y un señor obispo en Bar
celona lo ha dicho bien el arito.
esta semana :
Hombre, eso no es nada, si us
ted no tiene otras cosas más graves
No se puede exigir más precisión,
más delicadeza, ni mayor gusto ar
que decirme. Itístico.
Yo me callé, acordándome de aquel Después de todo lo que hemos di
imberbe que, al examinarse de II isto- cho de la Estudiantina, nada nuevo
ria Universal cuya asignatura lleva- podemos añadir, sino quo el público,
ba muy mal empernada, le preguntó climas numeroso anoche que otras ve-
! profesor : ; ees, poseído so entusiasmo, interrum
Y no solo ha metido la pierna, poí
no decir la pata, tratándose de un
prelado, este buen señor, sino que
otros paisanos suyos han dado en la J
misma manía, á más de llevar los
campesinos el gorro frigio, prenda m:l-s
Joven, qué tiene usted que de- j pió á los músicos con bravos y aplau- j
cirmo de Atila ' j sos. i
Pues de Atila . . . quo. . era. . j Mañana dará su función de des- j
un. . bárbaro. I pedida y aquellas personas quo hasta j
Bueno, conformes, pero qué i ahora no la hayan oido, no deben i
j perder la ocasión que se les preseu-
FOLLETI N
( 1 )
ceros mas
siete días, porqae el domingo se co
me también.
Y esos tres mejicanos, por la de
preciación que soportan, se reducen
á dos no más.
Dos duros para alimentarse y ves
tirse familias de cuatro, seis, ocho
individuos, durante siete días.
Cinco centavos diarios por cabeza !
Esto es triste y al pensar en ello,
al bajar con la imaginación á las cho
zas en que nuestros paisanos vege
tan; al verles, pálidos y enfermizos,
bajo la lluvia y el sol, sin esperanza
y sin abrigo, nos invade una amargu
ra muy honda y no comprendemos
que se tire el dinero de los pobres en
fiestas más ó menos conmemorativas
y patrióticas.
En circunstancias como esta,
en que tantas luchas cuesta
ganar un maravedís,
con razón dice el país
que no estamos para fiestas.
En América y en Europa, donde
quiera que ha penetrado la civiliza- j nna indigestión. .
No, no se excuse ; la enferme
dad es general. Pero veamos enton
ces lo que le trae, pues tengo poco
tiempo que perder.
Pues le diré. Tenemos allí un
cura que no se puede resistir.
I lola l Y qué hace ese cura ?
Le gustan ios galios. . .
Con arroz 1
Xo, señor. En la gallera.
Ya, ya.
V yo soy e! rematista del arbi
trio. Es decir, lo era, porque el cura
me ha acusado de espiritista. ...
Y qué tienen que ver los gallos
con los espíritus ?
Le diré. En casa se reunían de
noche algunos hermanos, porque ten
go una muchacha que es el mismo de
monio, para eso de hablar con los es
píritus. Vamos ! Es médium,
Sí, señor : médium vidente y es
cribiente. Si usté viera la carta que
ha escrito, dictada por Agapito Poma
rosa, un viejo compañero que había
en Gandules secos, y que se murió de
roKOE OHXKT
LA PERRERIA
I ) E P O N T - A Y E S N E S
Yeitíióii crtsIrUnna I.uinin Xa
i n
de
En un sereno día del ms lo oc(a!ro U
18S0, estaba sentado k la lin l. de une
lo Lermos
íYenea sombra
del J urr
je de caza
do sus casas l.i torre cubierta do. pizarras, Y exhalando un suspiro, se levantó, col-
jen forma de embudo, de svi vieja iglesia. ! g.'.se el morral, cogió la escopeta, atravesó
! A la derecua estaba el casu.Io, ro.ieado ; el camino, salto una pequeña zanja y entro
de ancho fosos secos y plantados de úrbo- , eu el tallar.
; lea frutal. FA Avesnes, LiUilo de agua j VA peno, pie iba delante husmeauuo los
j que los habitantes caliíican ambiciosamente matorrales, se ck-í uv - de pronto, quedando
: K rio, brillaba como cinta ie plata entre los ; de mnostra con la pata levantada é inrao-
achaparrados nances que inclinan las ramas i vi! cual si se hubiese convertido en piedra,
i sobre sus orillas. ; Mo íer.do débilmente el rabo, parecía 11a-
j Algo wiás lejos está la ferrería, arrojando ! mar con los ojos á su amo. Dio éste apre-
i por las chimenea; le sus alto3 hornos roji- curadamente algunos pasos, v eu aquei ms-
.o íiumo, piH o.-rnuo por vi viem.o uxuen- ; iniue salto una gran ueure escapando lapi
de su? negras masas en lo bajo de la colina, ; da como una bala. El cazador apuntó y
cuyas bases de roca tienen anchos agujeros disparó con precipitación. Disipado el hu
para la extracción del mineral. Sobre estas j oto del tiro, vió sin admirarse, pero con dis-
exeavaeiones verdean la viñas, dando do '' usto, que la 1
MI
-i un vmuiO
hlar-co que sabe
á piedra de
oso encinares que cubren con su ; ehi.-qis. y que -e vendo ordinal amento con
cimbra Ir. prirr.era.-i o! ribaciono i el nmbr" do vi :o ue Mo:-la.
, un joven vertido con ek-antf ira- i E! cielo de- color azul pálido estaba inuu-
,a ! iludo di u:. v ;;rit!V, 'o::, transnarenle i-o-
H -. T..
jeo.e (i esa paree:. t n
?ura del bosnu.
' iítra out se me t-acapa
Y volviendo hacia perro, u-3 1
rt. oa cor. aspee tu rosü;r.nto, Ktiaau :
a espe-
--murmuro.
habilidad, observó el de la bluza cou iro-j Estoy desde ayer en Heaulieu ; conozco
nía. Pero, cómo es, caballero, que caza j mal el terreno, y la afición á la caza rae ha
usted en esta parte del bosque? j hecho traspasar los límiteg de nuestras po-
Cazo contestó el joven un poco ad- ; sesiones, pero no rae volverá á suceder,
mirado porque tengo derecho 1 ello. j Como usted gaste, señor Marqués,
No lo creo ; estos bosque pertenecen al ; contentó amablemente el de la blusa. Pue
señor Derblay, y á nadie permite poner el ; j0 asegurarle que el señor Derblay se feli
pié en ellos. ! citaría de probar á usted en estas circuns-
:Ah, íth
;El dueño de la ferrería de
i
A pocos pníios de distncia. un excelente mo tenue veio. Motaba en msaituras. I ro
perro de color de canela, echado sobre las funda paz reinaba en aqu-1 alegra pa's:o
á su amo, y la almo: ora
usrac
lo baces tan bien .
-; (l
a . ' no es vn
lad ?
tan
ira
er
ai' ''i S-'tHH
.a ücnb-t dei
matas, miraba con atentos ojo
corno nr2runt.indoIj ei continuaría nronto i de los maitiho
g- - - - 4 i ()
la casca. Pero ei cazador no se mostraba vahe hasta e h..s;w.
muy dispuesto á proPe-rlr la tarea. Había i Dominado p v la calma que le envolvía,
apoyado la oscrpeta en el tronco de un ár- i estaba inm-'-y;' ,d joven cazador. Poco
T.1." urroiíid.i d mnrrAl vüc'o sdr el ndor- ! itoco sucedió en su ánimo al atractivo kd
de 1 la cuneta del camino, v con la ecnal- i paisaje un profundo sentimiento de bienes
r
moníe:;t,.-, v a muw eden iuetr's j ler.C'.a oi.t'
tancias aue si e.s vecino molesto, lo s nmv
Pont--Avesncd preguntó en tono altane- , pesar suyo. Ha hecho pasar por los te
ro el joven. - Si estoy en sus tierras es g:nrrenos ( Heaulieu un ferrocarril minoro,
saberlo, y lodiento ; tan habre extraviado. pero u,ted seguro que lamenta la
Es usted, sin luda, guarda del señor Der- ; nsurpación y que está dispuesto á inderu
blav nizarle como á usted le convcnira. Io
,le ' linderos entro vecinos son algunas veces
1 ; inciertos, aüadi sonriendo. Usted mín
imo acaba de convencerse de ello. ...Ko
1 í iuírue usted al eeñor Derblav sin conocer-
i-.w.xt j0f porque le seguro lamentará algún dia
( la severidad del juicio.
'OT.n : Usted e, ia duda, atuio leí amo de
aeIe" , líts terrerías ' uno do sus empleados, dijo
t el ilarques mirando al hombre de la blnia
;Y usted, qn:'u n '. - pni;untó
la d'u-a sin conto-tar á la reyunta que
hacían .
Yo soy el marqués de lieaulieu
i rueo crea no tcno por cosiuuibru
i en Vfiiauo.
Ti'i i Ai oír esta pnlatira- ruberizHe
v
i ore ue ia baisa, e inc:tnanisu con
lo
di.-tancia. íoson.'. ,rV,. tiro. Desiméa de Perdóneme uted, eñor marqués; dw 1 non me le defiende con un calor
momento do si"..-rcj ovóse ruido de pa- sabr con qul-'-n hablaba, no me hubiera, Muy natural, créalo usted heüor Mar-
permití. lo peairie explicaciones, continué qués.
u.ted cacando, se lo ruego ; yo soy quien y cambiando de pronto la conversación,
i ti
sif-s en Ja espesura, v apartau.K' Ja iei;a-
rc retira.
tí;.s rama.-, apareen., en ia uiuie i o l bosque
un víioro-.o jove:: vestido con blusa azul
de caz:1., eul.auo cou irraiidan botas, v con
uu sombrero vioi.j eu la eaba. Eu una qués le observó atentamente
Mientras hablaba su interlocutor, el Mar-
ñad
lo :
.ir .'.i . i .. i .... '. i .. t , .hm iiiuMi ltk iwcn, i: iponfnrs?. : c. :t tir las 0:1 ír tríia.ivii i i hi uv n 'ie sai tro. i oa-'a.ao ue riíi a
... . 1 i-, t íti. i t . ... T! '.t. I. Kf A ran b ir t-.a nvjn.i fii! V 11ldA,iA4. i PTOp.O U3 IIU
extendía a h.i vista. i oraua eí boi ias copiu n u.s rojizos ai uuic, mi. auce-j. , . ....vw, -- - - -
uesto del rani no iunto al cual calentando sus matorrales., y e aueacio en ha e.n.i.io uste.iin.is cortero qu yo, r.", .vll
rado, extendíase a !o lar?o del i el nosque- era rana v,- lanyor. seuu pn.iece,--.u;. touncuao ei joven jrieuyr UD !T.flf. ,.e(.i
ysi ftiKit'u li.iü.evi iun perro mitf&io suui i n. iki-jvc it;;r-u i;tir?i'AO. l nav vo , . v . s - - - - ,
da vuelta al sol v la cabeza s poyada en l.ií tar, signienoo sonnen'e con la imaginación ! mano llevaba la escopeta, y en la otra, co rustico traje ivma
inano, mirar.
tama qne se
AI lado op
e había ps
lncine un fi!1r de Acia nfo. imivoí fiittello- :
ns brotaban como islotes de verdura en- i bus rodillas le socó brascamnto de su ine- I Ahí ;es usted el que ha disparado, ca-
.. .. , ... ! i , r 1- - 1 11.: l .. I . . .i'.ll t 1-1-1. I
tre loa mntorrales v altas hierban amarillas. ; citación, ija mir.ua ca-i mimaría uei ru- onoeiv.. prrg.iuio uomore ue ia uiusa.
El terrsno, cubierto de bosque, descendía I mal le dirigió un ruejo mudo.
ur, k ,i f. f t. , r.n.l Viíiíii t vnt. v ilialn! '. Alj ! 'lili!-- It'o 1 íoven. i te
' I i ' .4 . I l l' V .11.- .-. . . . . T I " . í ' - - " 4 ti t
ver éntrelas praderas la aldea de Pout- rros, auiio mí .? amos no te impaciente? vi inte paso
Aveiri, espinando obre los rojo Ujado l iu marcua.
7! "n bastante torpeza, porque el
abu ' animal saltó de junto á mis pié y le tiró á
inte paeoK.
En efecto, no eí ua jrwi pcuba
A pesar del t ero parece que no na swo uatij muy
buena fícb. Su ros- i alortunauo ni en iauceu ni en ion;
barba era bello ' Avesuen. ni señor ueroiay tiene ei amor
en sua tierras Lav abraidac-
fcentiría que pudiera decirge que
usted de ellas in llevar nada.
Ia bondad de aceptar eiU
Mucha trracias contestó tnaraente el
Marqués ; pero no tengo el honor de co
nocer al señor Derblay. Sé solamente que
es un vecino molesto cn quien no estamos
eu buenas relaciones, y no volver á lia
f arar uu tiro a sos tieiras.
liebre, yx que se ha tomado la molesta de
levantarla, y de unir á ella etas cuatro
perdices.
Xo puedo aceptarla. respolió cou
viveza el Marqués. Guárdeselas, y le rue
go que no insista n su ofrecimiento.

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